El cartel que ha pegado VOX en las calles pretende ampararse en el derecho a la libertad de expresión. La fiscalía ha abierto diligencias para determinar si cae en un delito de odio, delito que implica una limitación razonable a la libertad de expresión. Pero la cuestión que quiero tratar aquí no es esta, sino si el derecho a la libertad de expresión debe tener un límite cuando entra en el terreno de la falsedad consciente, es decir, en la mentira.
El libre mercado y los transportistas
No salgo de mi asombro. Un asombro mezclado con rabia e impotencia. Llevo toda la vida oyendo defender el libre mercado como el mejor (o menos malo) de los sistemas de distribución e intercambio de bienes y servicios. ¿En qué consiste este mercado? Esta introducción viene a cuento de la huelga de transportistas. 20 Minutos publicó ayer un artículo titulado ‘El vídeo que encendió la chispa de las protestas de los transportistas: «Nos tratan como a perros»‘. En el artículo aparece un vídeo (se puede ver en youtube) en el que un camionero muestra su malestar por la situación del sector de pequeños transportistas. El transportista se queja de que cada camionero va por su lado, señala también que aunque parece que todo va muy bien, no es cierto, etc. El vídeo no es otra cosa que alegato para que los transportistan se unan a la Plataforma para la defensa del sector del transporte de mercancías por carretera nacional e internacional. Esta llamada a la unidad tiene su fundamento en que el Comité Nacional del Transporte, Comité que es un canal de comunicación con el gobierno, no les representa, que, en realidad, éste representa los intereses de los «grandes flotistas». De ahí se sigue que es necesaria la unión del sector de autónomos y pequeños transportistas con el fin de, según sus palabras, «intentar, en la medida de lo posible, aportar algo de bienestar a este sector». Lo que buscan, en definitiva, tal como yo lo entiendo, es tener un canal de interlocución reconocida con las autoridades con el fin de poner sobre la mesa sus intereses. Y parece lógico. Entiendo, también, el problema y veo, tal como lo ve él, que es necesaria la unidad de los transportistas si se quiere tener un canal diferenciado respecto del Comité. También entiendo la decepción que muestra ante aquellos que se quejan pero no se unen para crear una organización más grande y, por tanto, con más fuerza. Lo que no veo es que se mencione la causa del problema. ¿Por qué ocurre lo que ocurre? ¿Por qué si, como dice él mismo, si alguien da el servicio 30€ más barato, se lo dan sin miramientos? ¿Por qué es esto posible? Esa es la cuestión que queda en la sombra. La verdad es que no hace falta ser un lince: esto tiene que ver con el libre mercado. Al fin y al cabo se trata de mercancías (bienes y servicios) que se ofrecen y es el mecanismo de fijación de precios, según la oferta y la demanda, que es el mercado libre, el que los fija. Es decir, si hay un exceso de oferta (muchos transportistas) para la demanda que hay el precio del servicio será bajo: siempre habrá otro transportista que ofrecerá el mismo servicio a mejor precio. Sería una práctica antieconómica pagar un servicio a un precio más alto si otro me lo ofrece más barato. Así, si alguien no puede ofrecer el servicio al precio del mercado, entonces tendrá que cerrar la empresa y dedicarse a otra cosa. ¿No es esto lo que ocurre en todos los sectores? ¿No es lo mismo que ocurre con los trabajadores por cuenta ajena (asalariados)? Cuando la oferta de trabajadores es alta (mucho paro en un sector) los salarios disminuyen porque siempre habrá alguien que trabaje por menos. Eso es lo que ha pasado en la recuperación de la crisis provocada por la pandemia en muchos países y en diversos sectores. Personas que antes trabajaban por un precio, dejan de querer hacerlo y se produce una escasez de trabajadores, lo que provoca que los salarios suban. ¿No es este el mecanismo que defendemos para la fijación de precios en un mercado libre? El transportista del vídeo establece una conexión entre respeto y precio: «…los que llevamos mucho tiempo aquí, y venimos de teta, empezamos muy jóvenes con nuestros padres, que hemos vivido años del transporte donde había un respeto, donde había un respeto, dondehabía unos precios donde se podía vivir…lo que estamos viviendo hoy en día, eso no lo hemos conocido jamás, esa falta de respeto que nos tiene todo el mundo, esa falta de consideración, esos precios impuestos que no hay manera de subirlos en ningún sitio, que enseguida te están diciendo«esto es lo que hay. Si te interesa, sigues y si no te vas…» Esta conexión que establece entre respeto y precio (obviamente lo del precio tiene que ver con la posibilidad de vivir o no del trabajo que uno realiza) nos dice mucho de los valores que tenemos interiorizados. Por un lado, se asumen las reglas del juego del mercado y en estas reglas está implícito el valor de la vida humana como un precio. Lo que vale tu vida está en función de los ingresos que tienes. La llamada que hace el transportista refleja, por otro lado, la necesidad de construir organizaciones que sean capaces de alterar el libre mercado en beneficio propio. ¿No es esta la función de un lobby empresarial? ¿Qué diferencia hay entre una organización con fuerza para paralizar un país y los lobbys? Yo creo que ninguna, son parte de los mismo procesos que el sistema de libre mercado promueve. La fuerza que da pertenecer a un sector clave de la economía de un país muestra que el libre mercado potencia valores y formas de ver la vida que tienen cierto parecido con una estructura mafiosa. También entre los mafiosos hay libre competencia (la que da la fuerza bruta, en este caso) y el objetivo es el mismo, alterar el libre mercado en beneficio propio. En el seno del mecanismo del libre mercado está la tendencia al monopolio y el monopolio se puede conseguir de muchas formas. Puedo llegar a acuerdos con los competidores (oligopolio), puedo eliminar la competencia mediante absorciones y otros mecanismos como la competencia en precios hasta que las empresas quiebren, puedo eliminar «físicamente» a los competidores (por ejemplo, se me ocurre que una organización podría considerar la contratación de sicarios para … Leer más